Batalla de Francia 1940: la caída de Francia ante la Blitzkrieg alemana

 Los carros alemanes avanzaron rápidamente después de atravesar las defensas del Mosa




La Batalla de Francia: la campaña que cambió la Segunda Guerra Mundial

La Batalla de Francia, desarrollada entre mayo y junio de 1940, fue una de las campañas militares más decisivas de la Segunda Guerra Mundial. En apenas unas semanas, la Alemania nazi consiguió derrotar a Francia, obligar a la evacuación de gran parte de las fuerzas británicas y aliadas desde Dunkerque y ocupar París.

El desenlace sorprendió al mundo. Francia era considerada una de las principales potencias militares de Europa y contaba con un ejército numeroso, importantes fuerzas blindadas y la poderosa Línea Maginot.

Sin embargo, la estrategia alemana consiguió desorganizar el sistema defensivo aliado mediante una combinación de velocidad, concentración de fuerzas blindadas, aviación y comunicaciones que pasó a la historia con el nombre de Blitzkrieg o guerra relámpago.

La campaña puede dividirse claramente en dos grandes fases: la primera, entre el 10 y el 31 de mayo, caracterizada por la ruptura del frente aliado y el aislamiento de las fuerzas británicas y francesas en el norte; y la segunda, iniciada el 5 de junio, cuando Alemania lanzó la ofensiva definitiva hacia el interior de Francia.


PARTE I — La invasión alemana y el desastre aliado

El 10 de mayo de 1940 comienza la ofensiva

A las primeras horas del 10 de mayo de 1940, Alemania inició su gran ofensiva contra Europa occidental.

Los ejércitos alemanes atacaron simultáneamente Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo, mientras las fuerzas aliadas comenzaban a desplazarse hacia el norte para encontrarse con el supuesto eje principal de la ofensiva alemana.

El plan aliado parecía lógico: si Alemania atacaba Bélgica, británicos y franceses avanzarían para establecer una línea defensiva junto al ejército belga.

Pero los alemanes tenían otro objetivo.

La principal masa blindada alemana atravesaría las Ardenas, una región que los aliados consideraban poco adecuada para una gran ofensiva mecanizada.





El golpe decisivo en Sedan

El punto decisivo se produjo en Sedan.

El 13 de mayo, las fuerzas alemanas comenzaron a romper las defensas francesas en el sector del río Mosa. Al día siguiente, los alemanes consiguieron establecer varias cabezas de puente y comenzaron a introducir grandes cantidades de tropas y vehículos blindados.

El XIX Cuerpo Panzer de Heinz Guderian, que incluía las 1.ª, 2.ª y 10.ª Divisiones Panzer, contaba aproximadamente con un millar de carros de combate en el sector de Sedan.

La ruptura tuvo consecuencias mucho mayores que la pérdida de una posición defensiva.

Las fuerzas alemanas comenzaron a avanzar rápidamente hacia el oeste, amenazando con cortar las comunicaciones entre los ejércitos aliados desplegados en Bélgica y las fuerzas francesas situadas al sur.

La aviación alemana desempeñó además un papel importante. Los Stukas atacaron posiciones defensivas, artillería, carreteras y concentraciones de tropas, aumentando la sensación de desorganización entre algunas unidades francesas.



Pie de foto sugerido: Los carros alemanes avanzaron rápidamente después de atravesar las defensas del Mosa.


La carrera hacia el canal de la Mancha

Una vez abierta la brecha, los Panzer comenzaron a desplazarse hacia el oeste a gran velocidad.

El objetivo era alcanzar la costa y cortar la retirada de las fuerzas aliadas que habían entrado en Bélgica.

El avance alemán resultó extraordinariamente rápido. El 20 de mayo, unidades alemanas alcanzaron la costa del canal de la Mancha.

La situación de los aliados se transformó en cuestión de días.

El ejército británico expedicionario, junto con importantes fuerzas francesas y belgas, quedó aislado en el norte.

Boulogne cayó el 25 de mayo y Calais el 26 de mayo. Mientras tanto, las fuerzas aliadas comenzaron a concentrarse alrededor de Dunkerque.



¿Por qué la Línea Maginot no pudo detener la invasión?

La famosa Línea Maginot era una formidable cadena de fortificaciones construida principalmente para impedir una invasión alemana directa desde el este.

Pero tenía una debilidad estratégica: los alemanes no necesitaban atacarla frontalmente.

Al atravesar Bélgica y especialmente las Ardenas, el ejército alemán consiguió rodear gran parte del sistema defensivo francés.

La Línea Maginot, por lo tanto, no fue simplemente "derrotada" por los Panzer. En gran medida, fue superada estratégicamente.


Dunkerque: el ejército aliado al borde de la destrucción

A finales de mayo, cientos de miles de soldados aliados se encontraban atrapados en una zona cada vez más pequeña alrededor de Dunkerque.

La única posibilidad era cruzar el canal de la Mancha.

El 28 de mayo comenzó la fase decisiva de la evacuación. La operación, conocida como Operación Dynamo, utilizó buques de guerra, mercantes y numerosas embarcaciones civiles.

Entre el 28 de mayo y el 4 de junio se consiguió evacuar a una enorme cantidad de soldados británicos y franceses. El Ministerio de Defensa francés señala que fueron salvados aproximadamente 240.000 británicos, 115.000 franceses y 16.000 belgas y neerlandeses.

Otras fuentes históricas sitúan el total de evacuados en alrededor de 338.000 soldados aliados durante toda la operación.





La evacuación fue un éxito logístico extraordinario, pero tuvo un precio enorme: las tropas tuvieron que abandonar prácticamente todo su armamento pesado, vehículos, artillería y numerosos equipos.

Además, miles de soldados aliados fueron muertos, heridos o capturados durante la campaña.

El 4 de junio, las tropas alemanas ocuparon Dunkerque.






SGM.