Invasión de Polonia: cómo Alemania desencadenó la Segunda Guerra Mundial en 1939



La invasión de Polonia que cambió la historia

El 1 de septiembre de 1939, Alemania lanzó una ofensiva militar contra Polonia que se convertiría en el punto de partida de la Segunda Guerra Mundial en Europa. La campaña fue rápida, brutal y mostró algunas de las características de la moderna guerra mecanizada: concentración de fuerzas, empleo coordinado de tanques, artillería y aviación y ataques contra las comunicaciones y los centros de mando.

Sin embargo, la derrota polaca no puede explicarse únicamente por la denominada Blitzkrieg o “guerra relámpago”. La superioridad alemana en determinados sectores, la posición geográfica de Polonia, sus dificultades para movilizar completamente sus fuerzas y, posteriormente, la intervención soviética fueron factores decisivos.

La campaña también puso de manifiesto que las potencias europeas habían entrado en una nueva etapa. Apenas dos días después del ataque alemán, Gran Bretaña y Francia declararon la guerra a Alemania, transformando el conflicto entre Berlín y Varsovia en una guerra europea.

¿Por qué Alemania invadió Polonia?

Las causas inmediatas se encontraban en las exigencias territoriales de Adolf Hitler y en la política expansionista de la Alemania nazi.

Después de la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles había separado determinados territorios de Alemania y había creado el llamado “corredor polaco”, que proporcionaba a Polonia acceso al mar Báltico y separaba territorialmente a Alemania de Prusia Oriental.

Hitler reclamaba principalmente la incorporación de Danzig, ciudad de mayoría alemana bajo administración internacional, y determinadas facilidades de comunicación entre Alemania y Prusia Oriental.

Pero las pretensiones alemanas iban mucho más allá. El régimen nazi buscaba ampliar el territorio alemán y establecer una posición dominante en Europa oriental.

Durante 1939, las relaciones entre Berlín y Varsovia se deterioraron rápidamente. Las negociaciones terminaron fracasando y Alemania comenzó a preparar una operación militar a gran escala.

El pacto germano-soviético

Uno de los acontecimientos más sorprendentes que precedieron a la invasión fue el Pacto Molotov-Ribbentrop, firmado entre Alemania y la Unión Soviética el 23 de agosto de 1939.

El acuerdo establecía oficialmente un pacto de no agresión entre ambos países, pero incluía protocolos secretos para dividir determinadas zonas de Europa oriental en áreas de influencia.

Para Hitler, el pacto eliminaba temporalmente el riesgo de una guerra simultánea contra Alemania y la Unión Soviética.

Para Stalin, el acuerdo permitía ganar tiempo, mientras Moscú ampliaba su zona de influencia en Europa oriental.

Polonia quedaba atrapada entre las dos potencias.

1 de septiembre de 1939: comienza el ataque

A primera hora del 1 de septiembre, las fuerzas alemanas iniciaron la invasión desde el oeste, el norte y el sur.

La Wehrmacht había concentrado aproximadamente 1,5 millones de hombres, apoyados por grandes cantidades de artillería, vehículos blindados y aviones de la Luftwaffe.

El objetivo era destruir rápidamente las principales fuerzas polacas antes de que pudieran reorganizarse y establecer una defensa prolongada.

La aviación alemana atacó aeródromos, estaciones ferroviarias, centros de comunicaciones y posiciones militares.

La Luftwaffe desempeñó un papel importante durante los primeros días de la campaña, proporcionando apoyo directo a las tropas terrestres y atacando las líneas de comunicación polacas.

La llamada Blitzkrieg

La campaña polaca suele presentarse como el primer gran ejemplo de Blitzkrieg, aunque los historiadores han debatido ampliamente hasta qué punto el término describe exactamente la estrategia alemana de 1939.

El principio fundamental consistía en concentrar fuerzas móviles en determinados sectores para romper las líneas enemigas y penetrar rápidamente hacia la retaguardia.

Los carros de combate no actuaban aislados. Eran utilizados junto con infantería motorizada, artillería, comunicaciones por radio y aviación.

Esto permitía explotar rápidamente las rupturas del frente.



Fotografías sugeridas para el artículo: fuerzas alemanas durante la campaña de Polonia de 1939.

La defensa polaca

Polonia disponía de un ejército considerable y de tropas experimentadas, pero se encontraba en una situación estratégica extremadamente complicada.

El país debía defender una extensa frontera con Alemania y, además, no podía concentrar todas sus fuerzas en una única línea defensiva.

El ejército polaco contaba con unidades de infantería, caballería, artillería y vehículos blindados. La caballería polaca, posteriormente convertida en un símbolo de la campaña, no constituía simplemente una fuerza anticuada destinada a enfrentarse con tanques.

Las unidades de caballería eran tropas móviles y podían combatir principalmente como infantería. El mito de que los soldados polacos atacaban sistemáticamente tanques alemanes con lanzas y sables es una simplificación posterior de los acontecimientos.

Polonia también disponía de importantes recursos militares propios y de una industria armamentística que había experimentado una expansión durante los años anteriores.

La batalla del Bzura

Uno de los principales enfrentamientos de la campaña fue la batalla del río Bzura, iniciada el 9 de septiembre.

Las fuerzas polacas lanzaron una importante contraofensiva contra unidades alemanas que avanzaban hacia Varsovia.

Inicialmente, el ataque consiguió algunos éxitos y sorprendió a las fuerzas alemanas. Sin embargo, la superioridad alemana en aviación y fuerzas móviles permitió finalmente contener la ofensiva.

La batalla terminó a mediados de septiembre y provocó enormes pérdidas para el ejército polaco.

La derrota en el Bzura aceleró el aislamiento de numerosas unidades polacas y facilitó el avance alemán hacia Varsovia.

La intervención soviética

Cuando Polonia todavía resistía al ejército alemán, ocurrió un segundo acontecimiento decisivo.

El 17 de septiembre de 1939, la Unión Soviética invadió Polonia desde el este.

La situación militar polaca se volvió entonces prácticamente insostenible. El ejército polaco debía enfrentarse simultáneamente a dos grandes potencias.

La invasión soviética se realizó de acuerdo con las áreas de influencia establecidas en los acuerdos secretos vinculados al pacto germano-soviético.

Las fuerzas soviéticas ocuparon amplias zonas del este de Polonia.



Mapa e imágenes sugeridas: avance alemán desde el oeste y entrada del Ejército Rojo desde el este.

La caída de Varsovia

La capital polaca quedó cercada durante septiembre.

Varsovia sufrió intensos bombardeos y ataques de artillería. La población civil padeció escasez de alimentos, agua y medicamentos.

Finalmente, la ciudad capituló el 28 de septiembre de 1939.

La resistencia polaca continuó en algunos sectores durante los días siguientes, pero la campaña militar organizada estaba llegando a su fin.

El 6 de octubre, las últimas unidades polacas importantes dejaron de combatir.

La campaña había durado poco más de un mes.

¿Fue realmente una victoria fácil para Alemania?

La rapidez de la campaña ha llevado a considerar que Polonia fue derrotada casi inmediatamente.

La realidad fue más compleja.

Alemania consiguió una victoria militar decisiva, pero sufrió pérdidas importantes en hombres y material. Además, numerosas unidades polacas combatieron con intensidad y algunas consiguieron realizar contraataques importantes.

El factor decisivo fue la combinación de superioridad alemana en determinados sectores, movilidad operacional, dominio aéreo progresivo y la imposibilidad polaca de mantener una defensa coordinada después de la intervención soviética.

La situación internacional también fue fundamental.

Aunque Gran Bretaña y Francia declararon la guerra a Alemania el 3 de septiembre, sus operaciones militares iniciales contra Alemania fueron muy limitadas.

Polonia quedó, en la práctica, aislada.

El final de la campaña y la división de Polonia

Después de la derrota polaca, Alemania y la Unión Soviética establecieron una nueva frontera entre sus respectivas zonas de ocupación.

El territorio polaco fue dividido.

Alemania incorporó determinadas regiones directamente al Reich y estableció además una administración de ocupación en otras zonas.

La Unión Soviética incorporó territorios orientales de Polonia.

Para la población polaca comenzó entonces una de las etapas más trágicas de la Segunda Guerra Mundial.

La ocupación alemana estuvo acompañada por una política de terror, persecución, deportaciones y asesinatos masivos. En las zonas ocupadas por la Unión Soviética también se produjeron detenciones, deportaciones y represiones.

Una guerra que recién comenzaba

La invasión de Polonia no fue simplemente una campaña militar más.

Fue el acontecimiento que desencadenó la Segunda Guerra Mundial en Europa.

El 3 de septiembre de 1939, Gran Bretaña y Francia declararon la guerra a Alemania. Italia permaneció inicialmente fuera del conflicto activo, aunque era aliada de Alemania.

En los meses siguientes se produciría la llamada “Guerra de Broma”, mientras los ejércitos británico y francés permanecían principalmente a la defensiva frente a Alemania.

En la primavera de 1940, la situación cambiaría radicalmente con la ofensiva alemana contra Dinamarca, Noruega, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y Francia.

La campaña polaca había sido, en realidad, el primer capítulo de una guerra que terminaría extendiéndose por prácticamente todo el mundo.

Consecuencias de la invasión de Polonia

La invasión de 1939 tuvo consecuencias enormes:

  • Alemania y Polonia entraron en guerra.
  • Gran Bretaña y Francia declararon la guerra a Alemania.
  • La Unión Soviética ocupó el este de Polonia.
  • El territorio polaco quedó dividido entre las dos potencias invasoras.
  • Comenzó la ocupación alemana y soviética de Polonia.
  • La guerra europea evolucionó rápidamente hacia un conflicto mundial.
  • La campaña sirvió a Alemania como experiencia para futuras operaciones militares.
  • Polonia se convirtió posteriormente en uno de los principales escenarios de la política de exterminio nazi.

Conclusión

La invasión de Polonia de 1939 marcó un antes y un después en la historia contemporánea.

La operación alemana demostró la importancia de la movilidad, las comunicaciones y la coordinación entre fuerzas terrestres y aéreas, aunque la idea de una Blitzkrieg perfectamente planificada desde el comienzo debe ser analizada con cautela.

La resistencia polaca fue considerable, pero la posición estratégica del país era extremadamente desfavorable. La intervención soviética del 17 de septiembre terminó de transformar la situación militar.

El 1 de septiembre de 1939, Alemania había iniciado una campaña contra Polonia. Para el 6 de octubre, la resistencia militar organizada había terminado. Pero para Europa, aquella fecha no significaba el final de una guerra: significaba el comienzo de uno de los conflictos más destructivos de la historia de la humanidad.

Datos clave

Inicio de la invasión: 1 de septiembre de 1939
Invasión soviética: 17 de septiembre de 1939
Caída de Varsovia: 28 de septiembre de 1939
Fin de la campaña principal: 6 de octubre de 1939
Declaración de guerra británica y francesa: 3 de septiembre de 1939
Resultado: derrota y ocupación de Polonia; división del territorio entre Alemania y la Unión Soviética.






El 1 de Septiembre de 1.939 en Danzig, el barco alemán Schleswig-Holstein abrió fuego contra la base militar de Westerplatte, en las afueras de la ciudad, al mismo tiempo que las tropas de Adolf Hitler, invadían Polonia. Tan sólo dos días después, a Alemania le empezaron a llover declaraciones de guerra, comenzando con las del Reino Unido y Francia.
Y así comenzó el peor confrontamiento mundial conocido hasta el día de hoy, con un gran número de muertos, que incluso hoy no se sabe determinar con exactitud.


Motorización del ejercito alemán "clave del éxito"

Infantería polaca en marcha

El ejercito polaco mantenía una doctrina militar anticuada acorde a la de la Gran Guerra



El terreno plano de Polonia favorecía la estrategia alemana de Bitzkrieg
o guerra relámpago.
Tanques alemanes en la campiña polaca.






SGM.